RETIMUR - Asociación Retina Murcia

EPISODIO 11 - El COVID-19 y las enfermedades de la retina

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Hola y bienvenido a esta nueva entrega de Canal Retina. Hoy tenemos una edición especial en este podcast en la que, debido a la actualidad, vamos a hablar del COVID-19 y las enfermedades de la retina.

Déjame en primer lugar que te recuerde que puedes escucharnos en www.canalretina.org y también en las plataformas IVOOX, APPLE PODCAST y SPOTIFY. Además, también puedes vernos en nuestro canal de Youtube de la Asociación Retina Murcia, en la lista de Canal Retina.

Ahora, sin más preámbulos, vamos a comenzar.

En este episodio, tenemos con nosotros a José Carlos Pastor Jimeno. Es un episodio especial que estamos grabando a través de Skype y José Carlos está en su ciudad de residencia, Valladolid. Le agradecemos que nos atienda.

José Carlos Pastor es catedrático de Oftalmología en la Universidad de Valladolid, Jefe del Servicio de Oftalmología en el Hospital Clínico de Valladolid y fue fundador del Instituto de Oftalmobiología Aplicada de Valladolid (IOBA). Hoy queremos charlar con él sobre este asunto de actualidad, esta pandemia que nos está machacando, el Covid-19 o coronavirus.

 

  1. Continuamente nos dicen que evitemos tocarnos los ojos con las manos para evitar contagiarnos del coronavirus. ¿Por qué los ojos son una puerta de entrada para este virus?

Primero, gracias por la entrevista. Creo que es importante que se difundan las ideas y que lo hagan con algo muy importante que manejamos los catedráticos que es la bibliografía. Yo creo que hay demasiada opinión en las redes sociales y quizá falta información científicamente contrastada. Por eso, quiero advertir a todos los que nos escuchen que cualquiera de las opiniones que yo emita a partir de este momento está basada en bibliografía científica aceptada. Por tanto, no son opiniones mías, sino que son datos. Lo de no tocarse los ojos es porque hay alguna información bibliográfica sobre que, a partir de las lágrimas, se pueden transmitir partículas activas de los virus y, por lo tanto, coger la infección. De hecho, hay un trabajo publicado aproximadamente sobre 1.099 pacientes, de los que en nueve de ellos se encontraron partículas virales activas y con capacidad para infectar. No hay demasiados trabajos a propósito de lo que ocurre a nivel de la lágrima, pero como prevención accesoria, no está de más que nadie se toque los ojos y, sobre todo, que cuando los pacientes van a ser explorados, los oftalmólogos también nos protejamos y evitemos sobre todo la secreción lagrimal. Pero ninguna duda de que la parte más importante es la parte respiratoria, que es donde los virus están primariamente haciendo el daño y que la vía de entrada también puede ser conjuntival, es decir, si te tocas la nariz y la boca y, a continuación, te tocas también la conjuntiva, existe también la capacidad de poder adquirir la infección de coronavirus. Esas son las dos razones. Por un lado, se puede transmitir, aunque la capacidad de transmisión es baja. Y, por otro lado, porque la conjuntiva puede ser una puerta de entrada, como cualquier mucosa, la labial, la nariz o la faringe.

 

  1. Aparte de los riesgos sobre los que tanto nos han informado del Covid-19, ¿afecta de algún modo especial a la visión o a las distrofias hereditarias de retina, en particular?

Esa pregunta también la puedo contestar con una cierta solvencia, porque me apoyo en la información que nos ha mandado la Red Europea de Referencia del Ojo. En estos momentos, ya en algunos centros, incluyendo el Clínico del Valladolid y el IOBA somos centros afiliados de la Red Europea de Referencia del Ojo y nos han mandado recientemente información al respecto. Y dice que tener una distrofia retiniana no se considera, en principio, un factor especial. Sin embargo, y a pesar de esa información de la Red Europea de Referencia, en trabajos experimentales hechos con animales se ha visto que la inyección hecha por investigadores del coronavirus es capaz de producir conjuntivitis, retinitis, uveítis anteriores y afectaciones del nervio óptico en animales de experimentación. Y luego hay un tema que nos preocupa especialmente aquí en Valladolid, porque lo hemos trabajado. Muchos pacientes con distrofias hereditarias de la retina, cualquier infección general serias o grave, les produce, de forma reconocida por todos los pacientes y probada a nivel experimental, un daño sin específico. Cualquier enfermedad seria o grave en un paciente con una distrofia de retina puede producirle un déficit importante en su visión y eso creo que lo han experimentado muchísimos pacientes con retinitis pigmentosa. Es un tema en el que estamos trabajando aquí en Valladolid en biomarcadores. Entonces, no hay una relación directa del coronavirus con la retinitis pigmentosa, la hay a nivel experimental, pero una infección por coronavirus en un paciente con una distrofia de retina puede hacer que pierda visión de una forma sensible e importante.

 

  1. Algunos ensayos que se están llevando a cabo para encontrar fármacos contra el coronavirus utilizan algunos medicamentos dañinos para la retina, como la cloroquina o la hidroxicloroquina. Nos lo puede explicar.

Foto David Sánchez y José Carlos PastorLa cloroquina y la hidroxicloroquina son muy utilizadas en reumatología y son fármacos con los que tenemos una enorme experiencia prácticamente todos los oftalmólogos. En el año 2016, la Academia Norteamericana de Oftalmología lanzó una guía de recomendaciones, porque se sabe que puede afectar al epitelio pigmentario de la retina. Esta guía, que está accesible en la red, en la revista Oftalmology, deja muy claras dos cosas, que tienen que ver básicamente con la concentración, con la cantidad de fármaco que te estés tomando, y la otra cosa es que también tiene que ver con el tiempo, que en periodos muy cortos no se ha detectado que haya afectación del epitelio pigmentario de la retina.

El problema que surge con la cloroquina y la hidroxicloroquina en las infecciones por Covid es que existen algunos trabajos que no están aceptados por toda la comunidad científica, ni mucho menos, donde se están proponiendo cantidades del orden de los 600 miligramos por día. Quiero recordar que para un tratamiento digamos de una enfermedad reumática, difícilmente se superan los 5 mg por kilo de peso, lo que supone cantidades de 400 mg en una persona de 80 kilos. Estamos hablando de dosis muy altas. No parece que, a corto plazo, ninguno de los fármacos tenga afectación sobre el epitelio pigmentario, pero tampoco hay certeza de que realmente esté siendo beneficioso para los pacientes con el Covid-19.

 

  1. Si se llegara con este tipo de tratamientos a una cura que fuera perjudicial para la retina o para la visión, ¿el paciente se vería obligado a elegir entre su salud o su salud visual?

Es muy dramático, me acabas de encoger el corazón. Personalmente, creo que estos tratamientos tienen que ser todavía muy evaluados. Se están asociando tratamientos antibióticos de tipo la citromicina y se están utilizando para pacientes en unas situaciones muy especiales, los pacientes que en estos momentos están siendo tratados en España. Creo que convendría recordar a todo el mundo que nos está escuchando y que, seguramente, están asustados y con miedo, lo que es normal, es que la inmensa mayoría de los afectados por coronavirus tienen procesos que son muy leves. La información que nos llega de Estados Unidos es que, aproximadamente, el 81% de los pacientes tienen una sintomatología bastante leve, el 14% tiene sintomatología severa, y solo el 5% entran en fases críticas. Conviene también que dimensionemos todo esto. Es un drama que haya seiscientos o setecientos muertos diarios en España, pero hay que intentar dimensionar cuál es el problema. Que no es que tengamos los 150.000 afectados que dice el Ministerio que hay. Eso no es verdad. Probablemente, seamos millones los españoles que han pasado o hemos pasado el coronavirus de forma asintomática. La gente no debe ponerse a tratarse de forma masiva con nada y el riesgo de tener que elegir entre tu salud visual o tu vida es más teórico que real. Creo y deseo de todo corazón que nadie se tenga que poner en esa tesitura.

 

  1. ¿Cómo está afectando a las Unidades de Oftalmología y a las clínicas el impacto del Covid-19? ¿Cuándo se recuperará la normalidad?

Precisamente, vengo de tener una entrevista con el gerente del hospital, porque llevamos un mes largo y vamos camino de dos, para ver exclusivamente los pacientes que son urgentes y estamos demorando toda aquella patología que no es urgente. Lo que se está planteando ya es que esto va a suponer un cambio de paradigma. Las consultas de Oftalmología son masivas. Para que os hagáis una idea, mi hospital cubre unas 250.000 personas y Oftalmología y Traumatología somos las especialidades que más pacientes vemos. El año pasado atendimos 38.000 consultas y creo que esto, presencial, va a ser muy complicado. Estamos, por tanto, apostando en estos momentos por sistemas alternativos, entre los cuales está, por supuesto y por descontado, la telemedicina, en la que nosotros llevamos ya bastante tiempo trabajando. Creo que va a haber un antes y un después de la infección del coronavirus en cuanto a la atención de los pacientes de Oftalmología, casi con toda seguridad. Se van a priorizar los pacientes, se va a intentar que sean atendidos de forma no cercana al hospital, porque es imposible meter a trescientas personas en una sala de espera, cosa que hemos vivido casi todos los hospitales públicos de este país. Eso no volverá a pasar en mucho tiempo, entre otras cosas, por una elemental medida de seguridad respecto a los pacientes y a sus familiares. Estamos trabajando muy duramente por buscar alternativas.

 

  1. ¿Aumentarán entonces las listas de espera para tener cita con los oftalmólogos?

Probablemente, no. Nosotros hemos hecho un esfuerzo tanto en el IOBA como en el Hospital Clínico para mantener el contacto telefónico con los pacientes. Lo que creo que la población tiene que asumir es que, quizá, la visita presencial en algunos casos no será necesaria y se podrá sustituir por sistemas que mantengan la calidad o incluso  aumenten la calidad de la asistencia, pero sin tener que desplazarse a los centros hospitalarios y tenerlos en las salas de espera. Yo para poder hablar contigo, no tengo  que ir a Murcia, aunque me encantaría, porque no habrá nada que hoy me compense poder tomar una cerveza con unas habas crudas, pero está claro que no hace falta que nos desplacemos para mantener una conversación.

 

  1. ¿Hay algún consejo adicional para los pacientes con ceguera o baja visión sobre el coronavirus respecto al resto de la población o son los mismos?

Yo diría que son los mismos. En lo que parece que insiste todo el mundo, incluso el director de la Organización Mundial de la Salud, es en que nos lavemos las manos. El problema es que para las personas con discapacidad visual uno de los sentidos alternativos es el tacto y la capacidad de ser contagiados puede ser mayor, si no extreman más las precauciones que el resto. Para los que vemos, al abrir una puerta, puedes usar el codo y tocar la manilla, pero una persona invidente o toca la manila o no podrá abrir la puerta. En eso les afecta más, porque el tacto se transforma en un sustituto de la visión enormemente importante.

  1. Estos días todo el mundo está reclamando más investigación contra el Covid-19. Desde las organizaciones de pacientes, bien sea de la visión o de otro ámbito, llevamos reclamando muchísimos años esa investigación. ¿Cree que cuándo la pandemia se soluciones, habrá también un antes y un después? ¿Aumentará la investigación tanto pública como privada?

Aquí voy a proyectar mis deseos, porque no tengo una bola de cristal para proyectar lo que va a ser la realidad. El otro día tuve acceso a un documento importante que es el borrador del plan estratégico del Instituto de Salud Carlos III, que es la agencia financiadora por excelencia de investigación biosanitaria de España. La investigación en España, desde la crisis de 2008, ha caído aproximadamente un 50%. En el Carlos III ha caído aproximadamente un 30%, que es una barbaridad. Se nota y se nota muchísimo. Creo que un país que no tiene investigación, simplemente, está muerto. No tiene sentido. Dependemos de los demás, pero dependemos hasta extremos que seguramente la gente ni se imagina. Nosotros hemos llegado a tener un tejido investigador bastante bueno, muy competitivo, muy de poder defender el pabellón muy holgadamente en los foros internacionales. Pero con estas restricciones, hace ya tiempo que se está poniendo muy en peligro la investigación. También quiero decir que en ese borrador, es que de un plan estratégico, de alguna manera, contempla, de forma muy explícita, la incorporación de las asociaciones de pacientes en la toma de decisiones del Instituto de Salud Carlos III. Antes de que apareciera esta emergencia nacional, ya se estaba trabajando para que las organizaciones de pacientes tengan voz y voto, cosa que me parece fundamental, en la toma de daciones respecto a la investigación. España tiene que asumir cuál es su papel en investigación. La muy puntera, la muy básica está al alcance de pocos españoles y nosotros tenemos que dedicarnos a una investigación más aplicada, más traslacional, que venimos promocionando muchos grupos. Espero de verdad que aumente la financiación. Ojalá.

 

  1. ¿Crees que este aislamiento que vivimos puede afectar de un modo especial o diferente a personas con discapacidad visual o con ceguera total?

Eso no se sabe. Lo que está claro es que el confinamiento, a parte del drama económico que nos va a genera, tiene un efecto psicológico. Compañeros míos de todas partes están teniendo trastornos de sueño. Estamos entrando en una dinámica bastante complicada que nadie ha estudiado todavía, porque no se ha sometido todavía a una población a fenómenos de confinamiento. Todo el mundo está muy divertido con los chistes de que estamos engordando, que es verdad, pero además vamos a pagar un precio psicológico por el confinamiento. De eso no hay ninguna duda. Todo lo que sea cambio de hábitos es bastante importante para los pacientes con distrofias hereditarias de la retina, de eso no me cabe ninguna duda. Lo que ocurre es que a fecha de hoy no hay información al respecto, porque no se ha estudiado. Pero insisto en que no tengo ninguna duda de que van a ser más afectados.

 

  1. Quizá cuándo todo esto acabe las consultas se llenen de casos por este motivo.

Sin duda.  El IOBA, trabajando con Retina Castilla y León, hizo el año pasado un estudio sobre biomarcadores de estrés. Una de las cosas que se pasó fue un test de ansiedad, de estrés… Y muchísimos pacientes que no son conscientes de su estado de ansiedad y de tensión y de sus trastornos de sueño, cuando los encuestas con instrumentos validados científicamente, te encuentras con unos valores altísimos. Todo eso entiendo que va a aumentar. Sobre todo, con esa sensación de que no pasa nada por estar cansado o harto de estar encerrado, cuando sí que pasa. Estar encerrado no es consustancial al ser humano y no está afectando y nos va a afectar colectivamente como sociedad, sin duda.

 

 José Carlos ha sido un placer. Te agradecemos que nos hayas atendido. DAVID: Hemos aprendido mucho y esperamos que les sirva mucho a las personas que nos escuchan.

 

JOSÉ CARLOS: Gracias a vosotros y recordad que tenemos un reto común, que es el Observatorio Nacional de Enfermedades Raras Oculares (ONERO), que hay que potenciar, para que todos los pacientes susceptibles de recibir terapias génicas estén correctamente identificados en nuestros país. En eso y en cualquier otra cosa que necesitéis, contáis con mi colaboración mientras pueda.

 

DAVID: Por supuesto que sí. Y en este año 2020 Onero tendrá un espacio para informar a todos.

 

Hasta aquí un nuevo episodio de Canal Retina. Si te ha gustado, dale a Me gusta. Y te agradeceríamos que lo compartas en tus redes sociales para que llegue a más gente que pueda estar interesada.

Volvemos en un mes con más información sobre la retina.

 

Esperamos que seas muy feliz y recuerda que RETIMUR mira por ti.

  

Podcast producido con la colaboración de Logo Novartis

 

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