RETIMUR - Asociación Retina Murcia

2ª JORNADA CONGRESO RETINA MURCIA. "TENEMOS QUE CONSEGUIR QUE LOS NIÑOS JUEGUEN AL AIRE LIBRE AL MENOS TRES HORAS AL DÍA"

La doctora Silvia Sanz aboga porque los profesionales de la Salud pública se preocupen más por controlar la exposición de los niños y adolescentes a las pantallas

 

 

 

La segunda jornada del III Congreso Nacional Retina Murcia ha comenzado con la mesa sobre el papel del óptico-optometrista, moderada por la trabajadora social de RETIMUR, Elena Esteban. El primero en intervenor ha sido el decano de la Facultad de Óptica de la Universidad de Murcia, Eloy Ángel Villegas, que ha recordado que el óptico es el que está a pie de calle y suele ser el primero en detectar que puede haber problemas de patologías retinianas y contribuir a una detección precoz, que es clave. “Nuestros estudiantes se preparan para esa detección y estar atentos a las posibles señales”, ha resaltado. Asimismo, ha señalado que muchas veces se deja a las personas con baja visión sin prestarles demasiada atención y el óptico-optometrista debe ayudar al paciente a entrenar y sacar el máximo provecho a su resto visual.

“Nuestros alumnos hacen prácticas de baja visión en clínicas y consultas de óptica y pueden ayudar muy bien y mucho a las personas con baja visión. En la formación que reciben, hay una asignatura específica de baja visión y se hace mucho énfasis en todo lo relativo a las patologías retinianas”, ha indicado, a la vez que ha manifestado que quieren fomentar trabajos de fin de grado y de fin de máster que se relacionen con la baja visión.

 

 

Por su parte, el óptico-optometrista de la Clínica Universitaria de Baja Visión (CUVI) de la Universidad de Murcia, Joaquín Sánchez Onteniente, ha destacado la singularidad y lo especial del Congreso Retina Murcia. “Hay otros muy buenos organizados por médicos o empresas, pero éste lo organizan los pacientes”, ha subrayado.

El especialista reitera que los ópticos-optometristas pueden sospechar que un paciente puede tener patologías de retina y derivarlo al oftalmólogo para que confirme un diagnóstico.

Ha comentado que no hay un acuerdo unánime sobre qué es la baja visión, pero indicó que en España, con la mejor corrección, debe estar entre un 10% y un 32% de agudeza visual y un campo visual de 20 grados sobre 180 grados.

“En baja visión, es trascendental atender a las quejas del paciente. Después, hay que ofrecerle ayudas y entrenarlas para sacar el máximo partido de su uso”, ha señalado.

“En España, estamos en el penúltimo lugar de la UE en asociacionismo. RETIMUR es un ejemplo de que la unión de los afectados es efectiva para conseguir objetivos”, ha apuntado.

La Universidad de Murcia es la primera que implantó la asignatura de Baja Visión con carácter troncal, ha dicho el profesor Sánchez Onteniente, quien ha mostrado su deseo de que la optometría y la atención a la baja visión sean prestaciones de la sanidad pública, así como que haya una mayor implicación pública y privada para combatirla.

 

 

La primera mesa la cerró la optometrista especializada en baja visión, María Raquel Martínez Gervilla, que ha comentado que la mayoría de las personas que acuden a su óptica desconocen que existen ayudas para la baja visión y es muy satisfactorio ayudarles a ver mejor. “Nuestra prioridad es que el paciente pueda recuperar parte de su vida y de sus aficiones”, ha recalcado.

 

En el turno de preguntas, el doctor Villegas ha añadido que se han convocado plazas para los ópticos-optometristas para los hospitales de la sanidad pública en la Región, aunque desconoce cuándo se adjudicarán, porque la pandemia del COVID ha afectado al proceso.

 

Sin tiempo para un respiro, se ha dado paso a la mesa sobre Investigación y aplicación de la Óptica, moderada por la representante del Colegio de Ópticos-Optometristas de la Región de Murcia, Almudena Guillén.

 

El primero en intervenir ha sido el óptico-optometrista del Instituto de Oftalmobiología Aplicada (IOBA) de Valladolid, el doctor Rubén Cuadrado, que ha hecho un repaso de los medios tecnológicos para mejorar la visión y ha detallado cómo ayuda cada una de las gafas electrónicas que existen en el mercado a los pacientes con problemas de visión, como la retinosis pigmentaria, el glaucoma u otras patologías. No obstante, ha admitido que el coste de estos productos es elevado y puede oscilar entre los 6.000 y los 9.000 euros. También ha repasado los medios de rehabilitación y ayudas visuales, como los filtros y su impacto en la adaptación de los pacientes a la luminosidad.

Al ser preguntado por gafas que ayuden a las personas con ceguera nocturna, ha respondido que hay gafas que pueden dar la sensación que hay mayor iluminación en el ambiente y pueden ayudar a estas personas.Y hay gafas electrónicas con visión nocturna, similar a lo que se ve en las películas, aunque el campo de visión se reduce y el precio puede ser muy elevado”, ha precisado.

El doctor Cuadrado ha sorprendido al indicar que en Estados Unidos se puede conducir con baja visión y hay telescopios que permiten ver mejor los textos de las señales de tráfico. “Hay estudios que señalan que estas personas tienen menos accidentes que personas con visión normal, ya que como tienen baja visión, son mucho más prudentes y van a una velocidad reducida y más atentos a todo”, ha relatado.

 

 

UN TSUNAMI DE MIOPÍA

Antonio Benito, profesor titular de la Universidad de Murcia, ha hablado, seguidamente, de la progresión de la miopía, un problema que está sacudiendo a todo el mundo. “En las últimas décadas, estamos viendo los efectos de un cambio social, con la irrupción de Internet y la permanencia ante las pantallas, especialmente, por parte de los niños. En Asia, es donde ha sido más drástico este cambio, ya que la miopía juvenil afecta al 80%. Se habla incluso de un tsunami de miopía”, ha apuntado.

“La gente joven que tiene miopías altas puede tener problemas, pero son menores ahora y darán la cara cuando sean mayores”, ha indicado. El doctor ha dicho que las miopías son fruto del efecto genético unido al ambiental. En este sentido, ha indicado que la exposición al aire libre es más beneficiosa que estar en espacios cerrados.

También ha señalado que en el aumento de la prevalencia de la miopía influye el exceso de trabajo desde cerca y que tener una miopía elevada aumenta la posibilidad de tener retinopatías, glaucomas o desprendimientos de retina.

 

 

Por último, la doctora en Bioquímica, Silvia Sanz, jefa de investigación en retina de la Unidad de Investigación Oftalmológica ‘Santiago Grisolia/Fisabio’ de Valencia ha cerrado la segunda mesa y ha empezado comentando que hay casi 1.300 millones de personas padecen discapacidad visual en el mundo y que unos 15 millones de niños no pueden ser tratados de patologías tan simples como la miopía. Por ello, ha destaco que acudir a revisión oftalmólgica de niño puede ayudar a evitar problemas graves de visión en el futuro.

Ha hecho especial hincapié en los cuidados visuales de los más pequeños. “No hay juegos en el exterior y la luz solar no da mucho a los niños de esta época. Se recomienda jugar al menos tres horas al aire libre, lo que es muy bueno para la visión”, ha resaltado, a la vez que ha señalado que la exposición a dispositivos electrónicos hace que se pierda ligeramenrte la noción del tiempo y de que se está más horas expuesto a estos aparatos de lo que se piensa.

La doctora Sanz, ha indicado que, en 2008, ya se veía que el uso de las pantallas en los adolescentes era muy elevado, “pero mucho menor del que hacen ahora”, ha subrayado.

“Es  importante que los padres tengan un control del tiempo y el lugar donde usan sus hijos las tablets y los móvuiles porque eso beneficia su salud visual”, ha añadido, debido a que hay estudios que demuestran una relación entre el uso de estos aparatos y síntomas de dolores musculares o síntomas visuales.

 

 

Además, ha comentado la existencia de artículos que apuntan a que la OMS dice que los niños menores de dos años no deberían mirar ninguna pantalla. Y hasta los cinco años, no usarlas más de una hora al día.

Por último, ha concluido que los profesionales de la salud deberían preocuparse por el control de la exposición a los dispositivos móviles por el bien de la salud de todos.

 

En el turno de preguntas, el profesor Benito ha reiterado que “tenemos que conseguir que los niños jueguen más tiempo al aire libre”.

 

La jornada se ha cerrado sin incidencias técnicas en esta ocasión y con la presentación de las comunicaciones presentadas por los estudiantes.